Xabier Barrutieta
Los edificios y las ciudades reflejan la sofisticación humana en su propósito de crear un hábitat mejor en la Tierra. Sin embargo, su impacto ha contribuido también a efectos globales sobre el medioambiente. En un contexto de desglobalización, la autosuficiencia de recursos nos impulsa a diseñar edificios capaces de cubrir su propia demanda energética, explorando tecnologías que generen sinergias con la arquitectura. Este libro presenta varios edificios que son casos de estudio innovadores, con mediciones reales su producción y consumo de energía, que aspiran a ser productores netos de recursos sin renunciar a una propuesta arquitectónica sólida. El autor desgrana las claves para consolidar un nuevo lenguaje que asuma la interdependencia entre diseño, clima y energía, desde una arquitectura comprometida con su tiempo.