Miguel Ángel Gómez Ortiz
La lectura de este libro permite disfrutar de una novela de ciencia ficción que pone a la Tierra, y al ser humano, en donde le corresponde dentro de un Universo inconmensurable.Tras iniciarse en un periodo en el que no solo la Tierra sino el propio Sistema Solar no existían, la que podríamos denominar «acción» de este relato se desarrolla en un futuro cercano, durante un periodo de tiempo no superior a un año, y pone de manifiesto como pueden producirse cambios con una velocidad que impide tomar medidas para evitarlos o reducir su impacto. O que, cuando se toman, son erróneas.Los seres humanos, pese a nuestros avances constantes, y los mayores medios para defendernos del entorno hostil que nos rodea, estamos inermes ante la enormidad de la Naturaleza y del Universo, en el que somos, en comparación, menos que lo que las hormigas son respecto a nosotros mismos. ¿O somos algo más?Y, finalmente, en esta novela el lector no va a encontrar al héroe que salva a toda su familia, ni va a conocer los problemas personales que tienen los humanos que participan en el relato, ni si tienen amantes o hacen el amor (normalmente con quien no están casados), como vemos en muchas películas.Lo siento si a usted le gusta eso. Al autor no, y alguna influencia tiene en el contenido del relato, ¿no cree usted?