Manuel Recondo
’Acallado el mismo silencio de decir lo que no-se-debe-decir, sentíamos una mochila dentro de la otra, un huevo creciendo dentro de un caparazón y nos quedamos esperando a que crezca como si supiéramos que algún día iba a salir con la misma furia de un dinosaurio. Pero sentía una guerra perdida, el momento en el que me detuve, que paré de escribir, o de hacer música, y creí que se podía aunque las palabras se vuelvan mudas para lectores que han engendrado el odio y se niegan a pensar y sentir, aunque no alcancen, quería hablar del huevo que crece en nuestros estómagos’. 10