Adán de Bremen / Erik de Boisgrollier
Hacia 1075, en su scriptorium de Bremen, un canónigo que nunca ha visto el mar emprende la tarea de cartografiar el fin del mundo, apoyado únicamente en la palabra de quienes sí lo han cruzado.Adán de Bremen no viajó jamás hacia el Norte. Pero interrogó con paciencia a los reyes, los marinos y los misioneros que regresaban de aquellas regiones heladas, y de sus relatos extrajo la descripción escrita más antigua que se conserva del mundo nórdico. Por su pluma desfilan los reyes daneses que se matan entre sí por el trono, los piratas ascomanos que imponen tributo y asuelan el Báltico, el templo de oro de Uppsala donde cuelgan los cuerpos de los sacrificados a los tres dioses, y los misioneros que destruyen los ídolos paganos arriesgando la vida en cada aldea. Su instrumento no es la vela, sino el oído: obtiene sobre todo la confianza de un rey, Sven Estridsson, memoria viva del Norte, que le confía los reinos, las batallas navales y los naufragios como quien lega una herencia a un heredero atento.Después el relato se lanza hacia los confines del mundo conocido: Islandia, donde el hielo negro prende fuego bajo la mirada atónita de los primeros colonos; Groenlandia, la tierra de los hombres a quienes la sal del mar torna azulados; y esa tierra lejana donde la vid crece por sí sola sin que nadie la haya plantado, Vinlandia, cuyo nombre Adán es el primer autor europeo en poner por escrito, nueve siglos enteros antes de que las excavaciones arqueológicas de Terranova le dieran finalmente la razón. Más allá de estas costas se abre el gran abismo de las tinieblas, el océano sin orillas, allí donde el mundo conocido se acaba y donde el propio Adán confiesa no saber ya distinguir la geografía de la leyenda.Primer retrato completo de Escandinavia, de Islandia y del umbral mismo de América, este testimonio único del siglo XI mezcla la exactitud geográfica más sorprendente con el más puro de los relatos maravillosos, sin que el autor perciba nunca la frontera entre ambos registros. Ninguna traducción española íntegra de este texto capital se había ofrecido hasta ahora al gran público lector.La presente edición moderniza el texto a partir de la edición crítica latina de referencia establecida por Lappenberg y Waitz (Hannóver, 1876), reúne en un solo volumen la Descriptio insularum Aquilonis completa y una cuidada selección de los pasajes de las crónicas de los reyes y de las misiones del Norte, organizados en veinte capítulos continuos y legibles, y conserva además las valiosas escolias marginales que el propio Adán añadió a su manuscrito. Esta edición está ilustrada con dieciocho grabados originales, acompañada de diez mapas especialmente redibujados para la ocasión, y completada con un glosario de términos y topónimos, una cronología detallada de los acontecimientos narrados y un doble índice, de personajes y de lugares, pensado para facilitar la consulta del lector curioso.