fabio Jaramillo Rojas / fabio Jaramillo Rojas
Doy sentidas gracias a mi paisano, el profesor Amadeo Guarnizo, quien siendocustodio de los sencillos y francos párrafos escritos por el indígena huitoto Aquileo Tovar, me autorizó extraer de las señaladas páginas algunos datos a fin deponerlos en contexto para escribir la historia que a continuación entrego.Considero necesario dar a conocer a mis lectores que Aquileo, más distinguido ensu entorno como “Mogodoima”, fue un nativo de carne y hueso, tal vez natural delos Muimanes, Boras, Andoquez o de cualquiera de las otras divisiones huitotas.Él, observó y vivió lo acontecido por décadas en las llamadas “Caucherías”, creadas en el bajo Putumayo y en la región amazónica colombo-brasilera y peruana.Los toscos y originales manuscritos que apoyaron la creación de esta historiaque ahora tiene en sus manos, fueron recopilados y condensados por mi apreciado amigo y referido educador Guarnizo en una corta y sustancial obra conocidacomo Huellas del pasado. 10