Ricky Amaris
¿Sería capaz la vida de mostrarnos, frente a frente y sin buscarlo, alverdadero culpable de nuestros problemas?¿Seremos capaces, aun teniéndolo de frente, de aceptar que somosnosotros mismos los culpables de nuestras desgracias?En la costa de algún país vive Patricio, un chico cuyos padres le desprecianpor querer llevar la vida a su manera tras salir del internado en el que estuvounos años por «intento de suicidio». Sus padres tenían planes para él trassu salida: casarlo con la hija de los socios de una multinacional para la quetrabajaban, pero él no lo aceptaría. Así que, cuando Patricio decide retarlos,sabe que entrará en la etapa más dura y solitaria de su vida, enfrentandodecepciones amorosas, la muerte de personas que ama y duros engaños.En su proceso, Patricio conoce a varios personajes que le cambian la vida,entre ellos Raúl y Adrián. En principio, Raúl aparece en la vida de Patriciocomo si de un ángel se tratase, enseñándole la ternura, el amor y la calma.Patricio, siendo un adolescente, se enamora y termina por entregarle todasu conanza y corazón. Sin embargo, lo que no sabe es que no todo es cienpor ciento real, ya que Raúl guarda un secreto que pondrá el mundo dePatricio nuevamente de cabeza, redirigiéndolo hacia la vida de Adrián, cuyopersonaje llega a enseñarle, que, así como puede salvarlo, también puededestruirlo.Agobiado y sin fortaleza emocional, Patricio se ve obligado a tomar decisionesapresuradas, propias de un chico sin experiencia, decisiones de las cualesotros se aprovecharán. El deseo, la pasión y la lujuria se vuelven temas quepoco a poco comienzan a arraigarse en su cotidianidad, atrayendo, con suternura y belleza, a personas que lo quieren realmente y a otras que soloquieren poseerlo. Por lo tanto, no le queda más remedio que armarse devalor para superar lo que se convertirá en su defecto más grande: no saberamar, no saber estar, no saber ser.