Ignacio Ribera Sanchis
Sin plantas en la lengua nos hace reflexionar sobre cómo deberÃa ser el paisaje doméstico: un jardÃn que fomente respeto e interacción con la naturaleza.Cada página invita a abandonar la visión del jardÃn como pura estética y material decorativo, para empezar a entender nuestra parcela como un ecosistema funcional.